31 ene. 2009

Hola mi cielo:

Hoy tenemos ante nosotros una nueva aventura, emocionante y al mismo tiempo atemorizante ¡el cambio de casa!

¿Quién iba a pensar que un simple cambio de casa sería tan estresante? Y en realidad lo fue más para ti que para mi, tu empacaste el 90 por ciento de la casa, yo el 8 y el resto se quedó "encueradito".

Pero después del cambio, de las ajustes en las nuevas rutas y de las nuevas rutinas me queda claro que el hogar es cualquier lugar donde estén ustedes dos. Te amo.

13 ene. 2009

Tepoztlán






Y pensar que después de ese beso iba mos a emprender la aventura de nuestras vidas, en este viaje a Tepoztlán fué cuando empezaron las "molestias" que me duraron 9 meses jajajajaja. Muchas gracias por llevarme a festejar mi cumple a tan magico lugar.

10 ene. 2009

Así quiero empezar...

Estoy haciendo uso de un tiempo en que debería estar haciendo otra cosa, pero precisamente es en estos momentos en que me acuerdo de cosas como esta, seguro que te pasa exactamente igual a ti.

Recuerdo una de esas noches interminables en un chat. Tú, escribiendo desde el otro lado de la ciudad a las 3 de la mañana sin preocuparte de que debías levantarte a trabajar a las 9 am. Yo, trabajando y muy presionado, pero no porque me preocupaba tanto el trabajo, la verdad es que no, más bien temía que al regresar al chat me encontrara con un “Bueno, como no me contestas me voy a dormir, adios” y todo porque me tardaba mucho en contestar.

Fueron muchos años de conocernos sin decirnos nada, sin animarnos, nos caíamos bien y eso era suficiente; pero después de lo que hemos vivido juntos, tengo esa curiosidad de el “que hubiera pasado si...”. Sé que las cosas llegaron en su justo momento; sé que el momento en que finalmente nos decidimos a llegar más allá de la amistad fue en mi momento de más estabilidad y madurez emocional y sé que también fue en tu momento exacto. –Por algo pasan las cosas–, lo repites todo el tiempo.

Pero hoy, con un lindo bebito que cada día nos enseña como descubre su mundo; hoy que te quiero más, mucho más que el día en que nos casamos; aún hoy me acuerdo de esas pláticas interminables en que quería decirte que me gustabas mucho pero no me atrevía a decirlo..., y te lo decía sin decirlo pensando que me entenderías (lo más chistoso es que tu sentías lo mismo y yo tampoco te entendía). Sólo así quiero empezar, recordando como iniciamos esta aventura juntos, llenos de esos pequeños detalles que te hacen la mujer perfecta para mi...