7 feb. 2009

De recuerdos y otras cosas...

Seguro te pasa igual: en un momento cualquiera te llegan de pronto recuerdos de cosas que te parecen increíbles; tal vez sea que con el tiempo les diste su justo valor. Seguramente, en el momento en que sucedieron eran cosas sin importancia, anécdotas o vanalidades, pero ahora se han convertido en pensamientos, situaciones y experiencias que te hacen la persona que eres.

Podría mencionar un sinnúmero de momentos en que me llegan estos recuerdos que en su mayoría son de mi niñez, y de cuando yo era el miembro más pequeño de una familia.

¿Te imaginas lo que será para nuestro niño la experiencia de construir sus propias memorias y recuerdos? Ya me imagino cuando se ponga a hablar de cuando su mamá le bailaba por las mañanas, o cuando su papá tomaba la guitarra y se ponían a cantar los tres. O de alguna vez en que regresaba del trabajo su papi y se sentaban a la mesa a comer lo que preparaba la mamita con mucho cariño y orgullo por que le habían salido muy sabroso. Esas son precisamente las situaciones que parecen tan comúnes pero que, cuando menos te lo esperas, te traen recuerdos maravillosos.

Hace apenas unos minutos estaba platicando en el trabajo de cómo mis papás casi no veían la TV, pero todo el tiempo estaban escuchando música, sin duda esa influencia y muchas otras están en mi. También sé que tu tienes tus recuerdos y los conozco, pero quiero que tu escribas sobre ellos. 

Pero ¿sabes que quiero? quiero que mi niñito tenga lindos recuerdos que lo regresen en el tiempo cuando quiera volver a estar con su familia, justo en el momento en que él era el miembro más pequeño.

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