12 nov. 2010

"Con estos enemigos, para qué quiero amigos"

12 de noviembre. Hoy es un día muy especial, no es mi cumpleaños, ni el de ningún miembro de mi familia pero, un día como hoy mi vida cambio.

Tal vez los que me conocen dirán que sigo siendo el mismo, tal vez los que no me conocían dirán que siempre he sido así, pero un 12 de noviembre cambié, y eh cambiado muchas veces en mi vida pero nunca como ese día en especial.

Recuerdo despertar en casa y sentir un gran vacío en el estómago, una sensación de caída libre, de tristeza y de impotencia, una sensación que nunca olvidaré y que de solo recordarla me pone la piel de gallina.

Pero ese día también sentí el respaldo de mi mujer, de mi suegra y como siempre de mi queridísima familia que estaba ahí sintiendo lo mismo que yo. Ese día vi buenos amigos, compañeros que no esperaba ver y la familia que, aunque lejana (y que probablemente visite muy pocas veces), estaban ahí para mostrar su respeto, unión y cariño.

Pero dentro de toda mi tristeza y pesar, mi espíritu estaba tranquilo; por que la vida que tuvimos juntos fue simplemente genial. Me quedo con los recuerdos y las risas compartidas, con las platicas sin importancia, con las caminatas interminables y las complicidades de comer tacos y carnitas en la calle. Me quedo con el recuerdo de mi compañera inseparable y mi amiga incondicional, me quedo con los refranes "al revés" que en realidad siempre me llevaban a soltar una risotada pero que en el fondo tenían esa cualidad de enseñar con absoluta inocencia, como cuando platicas con un niño y te das cuenta que él o ella tienen una sabiduría de la que no son consientes, pero que tu no tienes o no sabes expresar como ellos.

Siempre me vienen a la mente el: "Con estos enemigos, para qué quiero amigos", o su confusión con el "Ayjaimes". Y los interminables recuerdos, esfuerzos, sacrificios y consentimiento que sólo ella era capaz de dar a su manera. Una mujer única que eclipsó mi vida.

Tarde días desde que empecé a escribir este texto y tardé otro tanto en decidirme a publicarlo, por que quería decir muchas cosas y esconder otras tantas, pero, ¿por qué esconder lo que pienso y siento si me encanta pensar en ti?

Ya no sé cuántos años han pasado, pero no quiero dejar de recordar los momentos en que te disfrute, por esos años le doy gracias a Dios, aunque todavía te extraño Mamita.

2 comentarios:

  1. Mi vida
    Eres realmente un gran hombre y eso se lo debemos a la gran mujer que te dió la vida y que a mi me dió la oportunidad de tener a mi lado al amor de mi vida. Yo tengo muchas cosasa que agradecerle también, pero la principal es que me aceptó, me quiso y la quiero y que, auqnue me hubiera gustado haber convivido mas con ella, me dejó muchas enseñanzas, como el volver a la inocencia y eso es algo que le pasaré a mis hijos que siempre sabrán quien fué su abuelita Silvia.

    Un besito a tí y otro hasta donde quiera que esté (que a veces siento que es a nuestro lado)

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  2. Te lo agradecí en privado, me falto acerlo públicamente. Gracias mi cielo, te amo.

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