24 abr. 2011

Una semana

Termina la Semana Santa y regresan los que se fueron, yo creo que viene a celebrar el día del niño. Pero la verdad es que los días sin tráfico se disfrutan.

Así, sin ir más lejos, un trayecto de 30 minutos se hace en 15 o menos sin tener que ir a más de 80 km/h, puedo salir del trabajo 10 minutos tarde y llegar 5 minutos antes de lo habitual, justo a tiempo para a comer. La ciudad estaba riquísima.

En cambio, si salgo 10 minutos tarde (normalmente mi trayecto con tráfico es de media hora), se convierte en un trayecto de entre 45 minutos ¡hasta una hora!

Sin gente uno puede admirar la arquitectura de la cuidad, ver lo rectas que son algunas calles y, hasta anticipar un bache que está a lo lejos.

Pero lo malo es que nadie abre, ni siquiera puedo ir a comprar quesadillas o gorditas de chicharrón en cualquier lugar por que todos se fueron de vacaciones.

Si hay cosas abiertas, como los cines. Pero como las pocas personas que no salieron ya buscaron sus quesadillas y tampoco encontraron, las pocas diversiones que hay están llenas...

Y ¿por qué me quejo? ¡POR QUE ES MI BLOG Y YO ESCRIBO LO QUE SE ME ANTOJA!