17 abr 2009

Un viernes ocioso



Hoy es un viernes ocioso, acabo de lavar los platos y me senté en la compu arevisar mis mails, que ultimamente estan llenso de cosas de scrap, quien sabe por qué será ji ji; la cosa es que estoy sentada frente a la computadora a las 22:30 de la noche, Diego duerme plácidamnete a unos cuantos metros de mi y Poncho está a unos cuanto skilómetros de mi... y sin embargo estamos juntos, si, es rarísimo, pero es como si nos hubieramos puesto una liga el día que nos conocimos Pon y yo, y ni se diga el día que nos conocimos Pon, Diego y yo jajajajajaja, esa liga invisible se estiró un poquito mas y cupimos todos.
Auqnue algun miembro de esta unión ligosa no este, pues esta como su espacio, no no, mas bien su escencia, por ejemplo cunado un lunes el bebé se duerme y nos quedamos tu y yo o comiendo o en la sala asi en silencio pues de todas maneras se siente el espcio de Diego, como que deja su halo energético.

No se, como lo dije en un principio es sólo un viernes ocioso...

P.D. Te Adoro

21 mar 2009

Bájenme la piñata por que estoy débil

Chaparrita, mira, me encontré esto que escribí y no publiqué:

"Que linda la fiesta de mi pueblo...", reza una canción que escuché y que ni recuerdo cómo se llama, pero da pie a que inicie mis memorias sobre la fiesta “1”.

¿No es “1” una chulada para un angelito? 1, como su dedito cuando señala; 1, como su piñata. Pero todo lo que ha aprendido en este primer año...

Por cierto, y combinado con el año uno, no recuerdo si te di las gracias por la atención que me diste, la de toda una doctora profesional, pero sobre todo la atención de una esposita muy dedicada a su marido. Nuevamente son esos pequeños detalles de los que alguna vez te hablé, esos que nadie espera pero que tú, sólo tú puedes darme. Eso sin contar que, pese a las atenciones que tenías conmigo, no descuidaste en ningún momento a nuestro pequeño angelito que también exige las atenciones y cuidados de su mamita, ahora si que te multiplicaste.

Estuve a punto de gritar, con las pocas fuerzas que me quedaban ¡Bájenme la piñata por que estoy débil!, pero Miguel me ganó la idea. Y cómo él, no iba a dejar escapar la oportunidad de surtirme de dulces y fruta.

Ah, mi linda mujercita. La consecuencia de todos tus cuidados fue una fiestecita en la que me divertí mucho, una reunión muy agradable que ¿quién organizó? si, de nuevo tú. Y luego dices que sientes que no haces nada...